Letranime

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[OF] "Locura Interna"

domingo, 19 de septiembre de 2010

Bueno, después de que mi compañero ventus ya ha hecho la bienvenida, ya podemos comenzar a crear entradas xD. Esta será mi primera aportación, es una historia de suspenso, sangre, psicológico, etc. Para los amantes de estos géneros, creo que la van a hallar muy interesante (o al menos eso espero :B). En fin, basta de habladuría, y mejor los dejo con una sinopsis de la historia y el capítulo 1 :3.

Sinopsis:
En el año 2012 un extraño fenómeno comienza a suceder. Extrañamente las personas caen dormidas y luego mueren. Nuestro protagonista Ariel, un joven que va a la preparatoria, no le importaba eso, hasta que el también cae en el incidente



Capitulo 1 “Comenzando a enloquecer”
Año 2012, México. Una ciudad desolada, una oscuridad amenazante y peligros indescriptibles. Si, aunque pareciese extraño, eso es todo lo que podía ver a través de la ventana de mi casa… todo lo que quedaba.
Un día antes.
Mi nombre es Ariel Galedo, tengo 16 años, soy alto, de piel blanca y pelo negro despeinado; me encontraba dormido sobre mi cama a pesar de que ya era hora de ir a la escuela. Pero como siempre ahí esta la mama al rescate.
-Ariel, tienes que ir a la escuela, no te voy a permitir que duermas todo el día- mientras me empujaba fuera de la cama
-Está bien, está bien, ya déjame en paz- mientras me levantaba
Terminando con esa escena tan típica, me puse el uniforme, me lavé los dientes, y salí camino hacia la escuela. Todo era tan normal, observaba y saludaba a todas las personas que me encontraba en el camino; simplemente rutinario. Después de veinte minutos de camino por fin llegué a mi escuela, “Belardo”, y por supuesto ahí se encontraba el conserje para darme el sermón de todos los días.
-¿Cuántas veces te tengo regañar para que entiendas que debes llegar temprano a la escuela?- con una expresión de pocos amigos
-Lo siento, no volverá a suceder-
-si me dieran una moneda por cada vez que te escucho decir eso ya seria rico… pero en fin, pasa, y ya sabes, tu madre tiene que venir mañana a hablar para que puedas entrar-
-entendido-
Al acabar mi plática con él, entré y me dirigí hacia mi salón de clases. Abrí la puerta, e inmediatamente mi maestra de filosofía me miró irritada.
-Entra, pero ni creas que te voy a poner asistencia-
Me acerqué hacia mi pupitre y me senté. Ella continuó la clase, mientras que yo solo me dediqué a mirar por la ventana. Los días aburridos siempre existen en esta vida, pero generalmente pasa algo interesante después; eso era lo que creía.
Sin darme cuenta ya había acabado la clase y empezaba el receso. Casi de inmediato, un chico de estatura promedio, piel un poco morena, y cabello café lacio se sentó junto a mí; era mi mejor amigo, Cristian.
-Hey, ¿ya te enteraste?- dijo en voz baja y con un poco de tensión
-¿De qué?- respondí sin mucho interés
-No te hagas el tonto, hablo de las muertes extrañas que están ocurriendo por toda la ciudad-
-Ah, eso. Solo ha de ser alguna cosa relacionada con el gobierno como siempre-
-Te aseguro que no lo es, después de todo las victimas no son más que simples civiles, y por si fuera poco nadie sabe la razón de sus muertes-
-Da igual, de todas formas no me interesa- levantándome de mi asiento
Evadiendo el tema, salí del salón dirigiéndome a tomar agua. Ciertamente había escuchado ese rumor. Hasta el momento 50 personas habían muerto, los únicos datos de sus muertes eran que simplemente caían dormidos, pero que poco después su corazón se detenía. Era muy extraño, de eso no hay duda, pero… en fin mientras no tuviera nada que ver conmigo no había nada de que preocuparme.
Cortando mis pensamientos, me dispuse a regresar pero repentinamente escuche un llanto que provenía de algún lugar cerca, al parecer de la sala de maestros. Siendo alguien tan curioso era obvio que me acercaría a escuchar. Me coloqué detrás de la puerta y miré dentro. Ahí se encontraba otra de mis maestras, la cual nos enseñaba cálculo. Ella generalmente es muy alegre, pero en ese momento estaba llorando sin cesar. Preocupándose por ella, el director se acercó a conversar.
-¿Qué sucede señorita?- dijo preocupado-
-Es que… es que… mi hermana acaba de morir por esa maldita epidemia que esta azotando a la ciudad- respondía entre llanto y llanto
-De verdad siento mucho escuchar eso-
-Ella solo… solo se desmayo y repentinamente murió… ¡no puede ser!- comentaba, cada vez aumentando mas el nivel de su llanto
Otra vez eso de las extrañas muertes, me sentí mal por ella, nada es peor que perder a alguien querido. Esa enfermedad o fuese lo que fuese empezaba a fastidiarme, ¿Por qué tienen que ocurrir ese tipo de cosas? Resignado regresé al salón, y prosiguieron las clases. Durante todo ese tiempo solo me dediqué a pensar sobre lo de la maestra. Y repentinamente, el timbre que significaba el fin del día escolar me despertó de mis pensamientos. Me despedí de Cristian y regresé a mi casa. En cuanto pasé por la puerta de mi hogar, mi madre ya me esperaba.
-bienvenido, apúrate a cambiarte y ven a la mesa a comer- dijo mi mamá-
Tal y como me ordenó, me cambié y bajé a comer.
-Mama, ¿podemos hablar?- dije seriamente
-Vaya, que raro, normalmente solo hablas conmigo cuando se trata de dinero o de tu ropa- dijo un poco sorprendida-
-¿Sabes algo sobre esa rara epidemia que está pasando en la ciudad?-
-Supongo que solo lo que sale en las noticias, pero saber algo más, creo que no-
Viendo que no sabía nada, dejé la plática y seguí comiendo. Mi madre era muy despreocupada, por eso no era extraño que fuera indiferente a la situación. Rápidamente acabé con la comida y me fui hacia mi cuarto por algo de videojuegos para despejar mi mente. Así me mantuve jugando durante horas, y ya se había hecho de noche.
-Bien, supongo que miraré algo de tv, y después me dormiré-
Me acosté sobre mi cama y encendí el televisor. Para mi sorpresa, en ese momento estaban las noticias de emergencia, las cuales hablaban sobre la extraña epidemia.
Noticiero:
“Buenas a noches a todos, les traemos estas noticias de último momento. Hace unas horas ocurrió otra tragedia. 5 chicas que conducían un carro, extrañamente se vieron afectadas por el fenómeno que empezó a suceder hace unos pocos días y perdieron la conciencia. Al estar inconscientes el auto siguió andando, y sucesivamente choco con otro vehículo en el cual iban una madre y su hijo de 6 años. Ambos automóviles sufrieron una explosión y todos resultaron en muertes. De momento nadie sabe la causa de estos síntomas, pero recomendamos que tengan mucho cuidado en todas sus acciones diarias. Soy Ismael Cabrera y estas fueron las noticias”:
-¿Pero qué…?- dije muy impresionado
Esto se comenzaba a convertir en algo extremadamente peligroso, incluso me empezó a asustar la situación. Medité un momento sobre eso, pero no pude llegar a ninguna conclusión. Pensando que tal vez al siguiente día conseguiría más información sobre ese suceso, me recosté en mi almohada y comencé a dormir.
Casi de inmediato, empezó mi sueño. Me encontraba en una completa oscuridad, tan profunda que ni siquiera podía ver mi mano. Asustado intenté gritar, pero ni una sola palabra salió de mi boca. No entendía ¿Por qué? Pero al parecer me encontraba mudo. Desesperado por la situación me lancé al suelo con mucho miedo, y enseguida una voz me habló.
-Ahora es tu turno, sufre el interior que hay dentro de ti- dijo con mucho ímpetu
Tras esas palabras una luz se apareció frente a mí; y al estar tan asustado me acerqué a ella. En cuanto la toqué mi cuerpo fue arrastrado dentro. Con todo lo que estaba pasando, mi miedo era indescriptible, pero instantáneamente desperté… o al menos eso pensaba.
Muy asustado, me levanté de mi cama, y corrí hacia el cuarto de mi madre para contarle lo sucedido, pero cuando abrí la puerta no se encontraba nadie.
-¿Mamá? ¿Mamá, dónde estas?- mirando por todo lados-
No entendía lo que acontecía, ¿Qué acaso no estaba en mi casa? Todo estaba exactamente igual. Desesperado, regresé a mi cuarto y fui hacia la ventana; solo para ver una mala situación.
La ciudad estaba desolada, las únicas luces encendidas eran las de algunas casas, de las cuales la mía no estaba incluida, el cielo estaba oscuro y no había sol ni luna. Cada vez me sentía más y más presionado, aunque yo sabía que en este tipo de situaciones es mejor mantener la calma. Armándome de valor y con un poco mas de paz, levanté mi mirada para ver de nuevo por la ventana, cuando de repente ¡PUM! Una extraña sombra comenzó a golpearla. Frenéticamente busqué algo con lo que defenderme, hasta que encontré un bate de beisbol. Inmediatamente volteé hacia donde se encontraba la sombra, pero ya no estaba ahí. Con mucha cautela y con el bate listo, me acerqué poco a poco hacia la ventana, hasta que por fin estaba frente a ella. Extrañamente parecía que el peligro había desaparecido, pero sin ningún aviso apareció y rompió la ventana cayendo sobre mí.
Apuradamente traté de quitármela de encima, aunque ésta no me lo permitía. En su cabeza se empezó a crear una abertura, que poco a poco se hacia más grande. Cuando al parecer se abrió lo suficiente, le salieron colmillos. Viéndome envuelto en tal escena, me podía hacer una idea de lo que sucedería si no hacia algo rápido. Con mi mano derecha sostuve el bate con fuerza y le pegué con todo lo que tenía, para mi suerte fue suficiente para empujarla lejos de mi, pero no para hacerle daño.
Al no poder pensar claramente, salí corriendo fuera de mi casa en busca de ayuda. La situación era como en esos videojuegos de terror, ¿Por qué algo tan irreal estaba ocurriendo? Corrí varias calles sin encontrar absolutamente a nadie, cuando de repente a lo lejos miré a un chico. Se encontraba corriendo al igual que yo, y al verlo me di cuenta que no era nada menos que Cristian. Con un poco de felicidad al no estar solo, traté de llamarle.
-¡Hey, Cristi…!-
Pero mis palabras se quedaron congeladas al ver que detrás de él se encontraba una de esas sombras. Y en un abrir y cerrar de ojos, esa cosa se lanzó sobre él y le mordió el cuello, haciendo que saliera una explosión de sangre.
-¡Cristiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!- grité desenfrenado
Con mi grito la criatura se dio cuenta de mi presencia, comenzando a acercarse rápidamente hacia donde yo me encontraba; para mi mala suerte mis piernas se habían dormido por el miedo. Saltó con gran potencia hacia mi, y justo cuando veía la muerte frente a mis ojos…
-¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!-
Desperté, y rápido me acerqué a la ventana y miré que todo estaba bien. Seguidamente mi madre entró a mi cuarto para ver la razón de mi grito.
-¿Qué pasa Ariel?-dijo preocupada
-Nada… nada- dije mas calmado
O al menos eso pensaba, quería contarle todo lo sucedido a mi madre, pero seguramente ella solo pensaría sobre ello como una pesadilla mía. Y así, al día siguiente, cuando me encontraba en la escuela… el maestro de ciencias dijo algo que causaría que mi vida ya no fuera la misma.
-Lamento tener que decirles esto, pero su compañero Cristian Méndez ya no volverá a aparecerse por aquí… porque él… murió ayer a causa de la epidemia- con lágrimas en los ojos
FIN DEL CAPITULO 1

1 comentarios:

Hiram Alejandro Dellamorte Oliveira dijo...

Muy chido men xDx
no no me avisaste xDx
hahaha vale, nos vemos manhana.

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